miércoles, 4 de septiembre de 2013

REFLEXIONES VERANIEGAS DE UN CONCEJAL DE PUEBLO


REFLEXIONES VERANIEGAS DE UN CONCEJAL DE PUEBLO
Hace ya algunas semanas que cruzamos el ecuador de la legislatura. Y hace ya algunas semanas que estoy dándole vueltas a la necesidad, por lo menos subjetiva, de anotar, no sé si a modo de resumen o más bien olvidándome de la extensión, lo más claramente posible, las andanzas, aconteceres y reflexiones sobre el quehacer municipal de estos dos años transcurridos de legislatura municipal que comenzaba en junio de 2011 y que terminará allá por el mes de mayo de 2015.
Atrás quedaron ya aquellas fechas en las que se me propuso encabezar una candidatura para presentarnos a las elecciones municipales de nuestro pueblo en la primavera  del año 2011. Uno, debo reconocerlo, recuerda aquellos meses de confección de listas, de concreción de programas, de papeleo, etc. como algo tremendamente gratificante y preñados de actividad. Trabajamos contando con la colaboración de personas que sin estar incluidos en la lista de la candidatura aportaron su inestimable trabajo porque compartían con nosotros que era necesario dar un aire nuevo al Ayuntamiento. Creían en el nuevo proyecto, y, por qué no decirlo, creían en las personas que poco a poco iban integrado la lista de la candidatura. Éramos inexpertos en estas lides y esto unido a la poca facilidad que desde las instituciones se da a quienes como nosotros pretendíamos presentarnos a las elecciones lejos de la protección de partido político alguno nos hizo agudizar el ingenio, leer una y otra vez las normativas e incluso recurrir a conocidos mas duchos en la materia por la experiencia que acumulaban en estas "batallas".
En el transcurso de las semanas fuimos pasando de la euforia al cuasi pesimismo repetidamente y así llegamos entre reunión y reunión al día del "mitin electoral" y al día de las elecciones cuando ya no cabe hacer nada más que esperar el recuento de los votos. Lo he dicho en más de una ocasión que el acto del mitin electoral en los bajos del Ayuntamiento fue de lo que más satisfacción me produjo en aquellas fechas tanto por el número de asistentes, como por el contenido del mismo y por ver cómo lo hicieron los distintos intervinientes, personas que en la mayoría de los casos nunca se habían puesto a hablar delante de un público.
Una vez concluidas las votaciones y hecho el recuento de los votos ya no cabía ni optimismo ni pesimismo sino realismo. Recuerdo, tal vez como lo más duro de aquellas fechas, la noche electoral en el Txoko. Sin embargo con nuestros dos concejales elegidos salimos aquella noche dispuestos a dejarnos la piel en el quehacer municipal porque así nos lo habían pedido 154 personas de nuestro pueblo que habían dado su voto a la candidatura de Unidos por Allo-UPA. Desde el primer momento tuve claro que sucediese lo que sucediese haríamos todo lo que estuviese en nuestras manos por no defraudar a nuestros votantes. Desde el primer momento tuvimos claro que terminaríamos la legislatura participando en cuantas comisiones, plenos, etc. tuviesen lugar y se nos permitiese estar, manifestando nuestras ideas y proponiendo todo aquello que se ajustase a nuestro programa electoral.
En esta tarea hemos pasado ya la mitad de la legislatura siempre con nuestro norte intacto y decidido de proporcionar constante información a los vecinos. Con nuestro objetivo prioritario de informar de cuanto acontece en el quehacer municipal a todos aquellos vecinos que lo deseasen. En esas hemos estado y en esas estamos.
Es el momento tal vez de recordar que hemos entrado a formar parte de todas la comisiones informativas, mesas de contratación, etc. siempre que se nos ha permitido. Otra cosa es que algunas de estas comisiones informativas, la mayoría, hayan tenido una actividad nula hasta este momento. No somos responsables de ello. Este estar nos ha permitido informar del día a día de la vida municipal. Hemos asistido hasta la fecha a 39 plenos entre ordinarios y extraordinarios. Muy pocos de los concejales componentes del consistorio pueden afirmar lo mismo sin faltar a la verdad. Hemos asistido a cuantas reuniones de comisiones informativas han tenido lugar y lo mismo a las reuniones de mesas de contratación en las que se ha permitido nuestra participación y en más de un caso esta participación ha tenido que ser requerida y exigida por nuestra parte.
Durante todo este tiempo hemos realizado siempre una reunión previa a todos los plenos ordinarios con el grupo de personas que ha tenido a bien participar en ellas con la finalidad de consensuar la postura a llevar al pleno siguiente sobre los distintos puntos de orden del día. ¿Que nos hubiese gustado que hubiese habido más gente involucrada en estas reuniones? Por supuesto, pero la libertad de cada cual es muy respetable y el grado de compromiso que cada uno quiere asumir dependiendo de su escala de valores es, además de personal, igualmente respetable. No es mi intención en este momento juzgar el comportamiento de quienes estuvieron en los primeros momentos participando de la actividad de listas, elecciones, etc. Ahora mismo mi intención es simplemente reflexionar en voz alta y una vez tecleadas estas reflexiones personales ponerlas a disposición de esas personas que, por un motivo u otro, tenemos más a nuestro alcance por si les interesa compartirlas.
Por otra parte también quisiera dejar de manifiesto, detalles al margen, que por mi casa han pasado bastantes personas pidiendo información, solicitando alguna ayuda de instancia, etc. etc. durante estos dos años de legislatura. Con orgullo podemos afirmar que todos han sido recibidos y atendidos correctamente con total interés, aunque en más de una ocasión se han dirigido a mi pensando que yo tenía no se qué poderes en el Ayuntamiento cuando en el mejor de los casos como grupo municipal tenemos dos votos de los nueve posibles. No he mirado si quien llamaba a mi puerta podía haber votado a la candidatura de Unidos por Allo o no. Uno entiende que desde el momento en que entra a formar parte de un consistorio, de un Ayuntamiento,  es concejal de todos los vecinos. Evidentemente si todas estas personas se han acercado a mi domicilio es, entre otras razones, porque en su día se nos denegó, como grupo municipal, un local en  la Casa Consistorial donde poder reunirnos y recibir a los vecinos que lo deseasen.
También quisiera dejar reflejado aquí que el que suscribe se ha leído y visionado todos los papeles, resoluciones de alcaldía, facturas, condicionados, presupuestos, etc. etc. que han salido en plenos y reuniones habidas hasta la fecha. ¿Cuántos de los componentes del Consistorio lo han hecho? Pues qué se yo, bastantes menos de los que a uno le hubiese gustado y, de verdad, en alguna ocasión ha sido tan evidente el desconocimiento de los temas tratados en pleno por parte de algunos compañeros de corporación que a uno "se le cae el alma a los pies". Eso de los habitualmente asistentes porque de los que no asisten pues se puede uno suponer. Pero, en fin, allá cada cual.
Pues bien, después de transcurrido todo este tiempo de legislatura y de entender un poco más el funcionamiento del día a día del Ayuntamiento estamos, al margen o además de todas la actividades llevadas a cabo, convencidos de unas cuantas cosas que creemos esenciales pintar para que se pueda entender un poco mejor el cuadro en su conjunto.
Hoy, entiendo, que la situación del ayuntamiento es tal debido fundamentalmente a que las patas que mal que bien sostienen la actividad municipal están impregnadas de las termitas del déficit democrático. Desde mi punto de vista tiene que ver, pero que muy mucho, con el concepto democrático que se tiene tanto por parte de quienes componemos en este momento de Ayuntamiento por ser concejales del mismo, como por parte de los vecinos que en su día votaron o incluso ni votaron en las pasadas elecciones. Algunas de estas patas tienen que ver bien tanto con la legislación vigente en materia electoral como con las atribuciones asignadas por ley a los distintos componentes de cualquier consistorio fundamentalmente a los alcaldes presidentes adobadas estas atribuciones con demasiada frecuencia por los dimes y diretes habidos en legislaturas precedentes e igualmente, desde nuestro parecer, impregnadas de esa misma carcoma de déficit democrático. En estas patas poca cirugía podemos hacer, por no decir nada, como no sea manifestar nuestro desacuerdo personal.
El hecho de que para confeccionar una lista haya que medio "pedir favores" al personal para que ponga su nombre incluso en un lugar donde no va a llegar a ser concejal ni de coña me parece es un defecto de salida. Es un hecho que la mayoría del personal aun queriendo que las cosas cambien, por lo menos de palabra, porque creen firmemente que pueden y deber cambiar, no van más allá de animarte a que te presentes, digas, hagas, etc. y de criticar lo que hay y en el momento que les miras a los ojos y les dices, de acuerdo, pero si me acompañas tu, prácticamente se acabo la conversación. También consideramos un defecto de entrada o de partida, como ustedes quieran, aquello de que  con ir a votar cada cuatro años ya hemos cumplido con la democracia. Aquí en el pueblo frecuentemente se vota por amistad, por parentesco o por la madre que va, como si el hecho de votar a una candidatura, a unos candidatos,  supusiese hacerle un favor a quien se le vota. Aquí falta preguntarse a la hora de votar quién creo yo que lo va a hacer mejor, por su capacidad, por su forma de pensar, etc. y creerse de una vez lo del voto secreto y apoyar a quien yo creo que es más capaz de llevar adelante un Ayuntamiento, el Ayuntamiento de mi pueblo. No vale luego lamentarse de no sé qué e intentar pedir "peras al olmo".
Más de una vez durante todos estos meses me han preguntado pero, José Luis, ¿cómo es posible que esté gobernando un grupo en minoría?. Pues, muy fácil. Porque los cinco concejales de la oposición no han sido capaces de ponerse de acuerdo. Claro que culpa del que suscribe no es pues puedo afirmar con rotundidad y total veracidad de que la mayoría de las veces que nos hemos puesto de acuerdo para sacar algo adelante en contra de la opinión del equipo de gobierno ha sido un servidor quien ha hecho de coordinador. No se puede estar anclado en el pasado. No es bueno tener las posaderas puestas en el mismo sillón del enfrentamiento y del desacuerdo de situaciones pretéritas. Cuando uno va a un Ayuntamiento entendemos que debe tener claro por lo menos dos cosas. Una que tiene que estar dispuesto a pactar con cualquier grupo siempre que sea lo mejor para los ciudadanos, lo mejor para los vecinos, lo mejor para la mayoría. Y dos, debe asistir a la mayoría de los plenos y participar en ellos y a cuantas reuniones, comisiones, etc. sea requerido. ¿Disciplina de partido? Yo ninguna pues a ninguno pertenezco y quien más quien menos y quien sea seguidor de mis blog etc. sabe qué pensamos de ellos. Esa predisposición al pacto, al dialogo, al acuerdo es democracia pura y dura. Democracia que no nos cansaremos de defender.
Por eso se entenderá cuando abogamos con frecuencia por una ley electoral distinta sobre todo en las municipales; segunda vuelta o algo parecido, para que los ayuntamientos vengan definidos en sus mayorías y minorías ya, de inicio, por el voto de los propios ciudadanos. Así se evitarían situaciones como la que nos está tocando vivir en nuestro pueblo.
Decía más arriba que en algunas de las patas que sostienen el quehacer municipal, es decir, la situación puntual de un ayuntamiento poco o nada podemos hacer. Sin embargo hay otras, igualmente carcomidas por el déficit democrático en las que sí podemos actuar todos. Cuando digo todos me estoy refiriendo a concejales y vecinos. Es muy duro cuando alguien te comenta cualquier tema del día a día del pueblo, te pregunta esto o lo otro, critica, incluso con razón, una u otra situación de la realidad de los aconteceres de la vida del pueblo y observas que nunca se ha leído un acta de un pleno, un comentario, una resolución de alcaldía e incluso, vamos a pensar bien, ha olvidado el correo que le hiciste llegar sobre ese tema concreto a cerca del cual te está inquiriendo.
Una de las cosas que a uno más le duele es esa apatía, esa despreocupación, ese "pasar del tema", muchas veces adobados con una crítica despiadada cuando ves que nada o muy poco han hecho o están dispuestos a hacer por informarse antes de opinar y juzgar y en ningún caso están dispuestos a involucrarse con un simple escrito dirigido a quien corresponda exponiendo sus quejas y sus opiniones. Es cierto que con demasiada frecuencia la gente está muy ligera para pedir responsabilidades y compromisos a los demás, tiene mucha desenvoltura para marcar las obligaciones ajenas y se muestra muy poco dispuesta a asumir las propias como ciudadanos.
No entraré en detalles pero para que se me entienda tal vez sea suficiente enumerar suciedad calles, perros, contenedores donde se deposita de todo un día sí y otro también, la música de la barraca hasta no sé qué horas, necesidad arreglos caminos, funcionamiento de las piscinas en su momento, etc. etc. etc. Nunca o muy raramente ha aparecido una queja por escrito en el Ayuntamiento. Doy fe de que de los dedos de una mano sobran algunos para contar las ocasiones en que esto ha ocurrido. Es un tanto frustrante ver el nivel de asistencia a cualquier pleno se trate los temas que se traten. Este concejal en multitud de ocasiones ha hecho llegar al pleno con preguntas, opiniones, etc. , tal y como se puede ver en las actas de sesiones, las opiniones, preguntas y propuestas que a ritmo de calle escucha. En más de una ocasión hemos tenido que escuchar por parte de compañeros de corporación el "aquí no ha llegado ningún escrito".
No obstante lo hemos hecho y lo seguiremos haciendo pues entendemos que es nuestra obligación aunque seamos sabedores que al día siguiente o  a las pocas semanas se nos va a preguntar por qué no se ponen unos contenedores específicos para paliar en alguna medida el desmadre que existe con residuos de muebles, etc. desde que se cerró la escombrera por orden superior, que no por capricho del ayuntamiento ó sobre cualquier otro tema.
No voy a detallar las veces que hemos propuesto temas que o no han encontrado el eco necesario para poner en marcha las medidas propuestas para paliar los déficits detectados o se han puesto en marcha medidas sin demasiado interés y por tanto su eficacia ha sido mínima. No voy a enumerar las veces que hemos insistido sobre algunos temas concretos de manera reiterada y los resultados de esta insistencia han sido nulos.
En cualquier caso repetiremos para que a nadie le quede duda estamos y estaremos donde haya que estar siempre que se nos permita. A este concejal difícilmente se le podrá decir que no ha cumplido con el mandato recibido en las urnas hace dos años de formar parte y estar de manera activa en el Ayuntamiento.
No quiero extenderme en detallar la situación municipal actual. Baste algunas pinceladas en el cuadro. Impagados de las piscinas, impagados del Centro Cívico, presupuestos prorrogados, cuentas aprobadas legalmente pero sin estar presentes en el pleno correspondiente los nueve concejales, pleitos y más pleitos con particulares, con arrendatarios de servicios municipales, con alguna asociación que otra, etc. etc. Una "residencia de ancianos" - alguno me puntualizaría que "residencia de día" - cerrada y con problemas varios mientras todavía hay algunos vecinos, mayores ellos, que te preguntan tal vez demasiado inocentemente ¿cuándo se va a abrir?. Este es un tema que dado que hace unos días estuve viéndola con la alcaldesa requerirá algunos párrafos exclusivos fuera de estas reflexiones veraniegas.
Pero, es cierto que entre reflexión y reflexión, entre recuerdo y recuerdo, entre opinión y opinión, entre análisis y análisis, al final de todo el diagnóstico de esta situación, los porqués de esta situación, hay que buscarlos fundamentalmente en ese entender la democracia como el voto cada cuatro años y hasta la siguiente. Votamos y "hasta luego Lucas", que diría el otro. Habrá otra siguiente votación y Corporación, pero seguro que los protagonistas serán otros y sobre todo día que pasa es ocasión perdida y pensamos que es prácticamente imposible de recuperar.
Hay quien dice que cada pueblo tiene lo que se merece. Uno más bien piensa que cada pueblo tiene y es lo que quieren sus vecinos que sea. Cada pueblo es consecuencia del nivel de compromiso de sus vecinos. Nuestros hijos y nuestros nietos tendrán el pueblo que nosotros les dejemos de la misma manera que nosotros tenemos en gran medida el pueblo que nuestros mayores nos dejaron. Por otra parte es cierto que a veces con demasiada frecuencia los paraísos los hombres los convierten en infierno por su incapacidad y por tu cerrazón y empecinamiento. Pero siempre el futuro es fruto del presente y el presente lo hacemos quienes en el estamos. El presente no lo hacen ni los que estuvieron ni los que vendrán.
Por eso pienso que es hora igualmente de diálogos, de pactos, de acuerdos y de unir fuerzas, esfuerzos y capacidades. Entendemos que esto es algo urgente como igualmente es urgente que quienes están anclados en el pasado impregnados por situaciones de frentismo aparquen sus posturas personales aunque no las olviden y miren un poco más hacia el bien de la mayoría de los vecinos en cada momento. Quien no sea capaz de hacerlo está de alguna manera retrasando la evolución y la mejora de la vida de nuestro pueblo e incluso dejando pasar oportunidades mientras son otros los que de una u otra manera están manejando los hilos de la vida municipal. Aquí, como en otros órdenes de la  vida, si tu no arreglas tu casa otros vendrán y la arreglaran, pero a su manera. Lo harán pensando en sus propios y a veces rastreros intereses pues ni son ni se sienten de estos lares.
Entendemos que es igualmente urgente que quienes por las razones expuestas anteriormente ostentan "el poder" abran sus ventanas al acuerdo y a la participación de par en par sin recelos absurdos para sumar voluntades, aptitudes y capacidades.
En definitiva es hora y es urgente un tratamiento de las termitas del déficit democrático que están echando a perder las patas que sostienen el Ayuntamiento de mi pueblo.
Sabemos que aquí lo mismo que en otros lares ni el mal ni el bien, ni los aciertos ni los errores han llegado para quedarse. Estarán con nosotros un rato -años tal vez- y luego se irán, seguirán su camino hacía otra parte, se ocuparan de otros pueblos, de otra gente y de las cosas que no son nuestras. De lo que se trata es de que los errores estén con nosotros el menor tiempo posible. De todos depende, de los miembros que componemos el Ayuntamiento en este momento y de los vecinos de Allo. De todos.
Ejercer la democracia es un derecho ciudadano, pero ahora aquí  es además una necesidad. Es el momento de despertar y exigir un sistema diferente de funcionamiento municipal sobre todo a aquellos a quienes les hemos votado. Otra política municipal es posible y además es necesaria. De momento nos enfrentamos a un gran problema, el obscurantismo y el pasotismo unidos. Con ellos de la mano no será en absoluto halagüeño nuestro futuro como pueblo. Todavía estamos a tiempo de cambiar ese futuro pero la urgencia apremia.
Estamos en época veraniega  y son fechas más propicias para disfrutar y aparcar nuestros problemas del día a día tanto colectivos como personales. Pero cuando rápidamente pasen estas fechas inexorablemente los problemas estarán ahí y seguirá siendo urgente darles cara. Ojala que seamos capaces de hacerlo.
José Luis Ochoa