jueves, 29 de marzo de 2012

HUELGA GENRAL Y DEMOCRACIA

HUELGA GENERAL Y DEMOCRACIA
Hoy 29 de marzo, por si alguien no se ha enterado todavía, hay convocada un día de huelga general por todos los sindicatos en contra de la ley  de reforma laboral dicen, aunque uno cree que la huelga se convoca,  por lo menos así lo percibe la ciudadanía, contra toda política de recortes, aumento del paro de manera incesante, aumento de precios, empobrecimiento progresivo de los de siempre, deterioro del estado de bienestar, léase educación, sanidad, etc. etc.
Desde primeras horas de la mañana estamos escuchando y leyendo el nivel de respuesta que está teniendo esta llamada a la movilización y a secundar este día de paro. Como es de prever dentro de unas horas comenzaremos a ser bombardeados con cifras de participación  -no habrá coincidencia en las mismas y cada uno nos las venderá arrimando el ascua a su sardina- como si el nivel de participación en la jornada de huelga fuese la equivalencia definitoria de éxito o fracaso de la misma. Pues tal vez eso no sea así. El éxito o fracaso de una huelga -si es cierto lo que nos han estado vendiendo los últimos días algunos de los convocantes cuando decían repetitivamente que lo que se pretende con esta jornada de huelga es hacer cambiar los planteamientos del gobierno- debería medirse en función de lo que se consiga hacer cambiar al gobierno en sus políticas de reforma laboral, recortes, recortes, y recortes.
Este mayor o menor número de participación de la ciudadanía en la jornada de huelga si que evidentemente sirve para ver la capacidad de convocatoria sindical (llevo bastantes fechas dándole vueltas y pensando en dar mis opiniones respecto al funcionamiento de los sindicatos en este país y por una cosa o por otra no ha fluido todavía el tema en este blog). Del mismo modo entendemos es válido para medir otras cosas como el miedo a ser despedido de quienes tienen un puesto de trabajo, o el grado de conformismo o inconformismo del personal con la situación actual.
El gobierno dice que a pesar de la huelga y sea cual sea el nivel de participación en la misma no va a variar sus políticas de ajustes. Es más, uno cree que dentro de pocas horas nos va a poner encima de la mesa unos presupuestos que van a marcarnos el terrible camino de la continuidad de los recortes si o si y allá cada cual. No obstante con los resultados de participación en la huelga lo que si va a saber el gobierno es el grado de descontento que existe en este momento en este país que hace cuatro días le otorgo la mayoría para que gobernase y pasado este corto espacio de tiempo con sus maneras de hacerlo ha hecho que el movimiento sindical le montase la octava huelga general de la democracia.
A estas alturas de la movida cada uno de nosotros sabemos qué tenemos que hacer y qué perdemos o ganamos a cambio según tomemos una postura u otra respecto a la huelga convocada.
Pero nada de cuanto antecede es lo que más nos importa en este momento. Sin duda ninguna lo que más nos preocupa en este momento es que ya desde hace días se nos intenta convencer de que la huelga no arreglará nada y claro en un contexto en el que parece quieren hacer desaparecer hasta el último de nuestros derechos incluido el del derecho de huelga. Entendemos que el derecho de huelga es un derecho constitucional. Por tanto anotado está en la constitución por la cual se rige y con arreglo a la cual debe gobernarse este país. Tememos en este momento que cuando alguien ocupador de alguna de las grandes poltronas de este país bien sean políticas, económicas o del tipo que sea se despacha insinuando que tal vez habría que intentar adecuar este tema del derecho de huelga pues los tiempos han cambiado,  los mercados, el entorno, la pérdida de desconfianza en el exterior, etc. está marcando el camino para incluso si es necesario reformar la constitución.
Claro que en comandita y de aquellas maneras ya lo hicieron PSOE y PP con el tema del déficit pasando por la puerta chica de la democracia. Por tanto nuestros temores tienen un anclaje perfecto en aquello de "juzga, opina y prevé basándote en las obras". Las palabras muchas veces incluso son presagio de vuelta a las andadas. Por eso reconocemos  que a la hora de justificar, de explicar los motivos por los que era necesario esta huelga hubiésemos deseado se hubiese puesto en un lugar destacado la defensa de la democracia. La defensa de la democracia como instrumento imprescindible a utilizar en modo de consulta a la ciudadanía ante cualquier desaguisado o premeditado recorte constitucional que el califa de turno tenga in mente llevar a cabo pasando por la puerta de servicio.
Por eso pensamos que huelga general sí como derecho constitucional, pero fundamentalmente  para defender la democracia.
José Luis Ochoa

martes, 27 de marzo de 2012

MEDIO PLENO

MEDIO PLENO
Ayer tuvo lugar el pleno ordinario correspondiente al mes de marzo. Siete puntos en el orden del día que al final se convirtieron en cuatro. Aprobación acta pleno anterior / comunicación resoluciones alcaldía/ aprobación facturas / ruegos y preguntas. Poco que comentar referente a como se resolvieron estos cuatro puntos que se trataron. Se aprobó el acta del pleno ordinario del mes de febrero. En cuanto la aprobación de facturas nosotros, siguiendo la postura ya adoptada en el pleno de febrero,  no las aprobamos por la misma razón que aducimos entonces de que desconocemos la situación económica actual del ayuntamiento. Tampoco había nada especial que señalar pues eran gastos habituales de teléfonos, agua y poco más. Como curiosidad anotar el coste de la carpa utilizada para carnavales que fue de 2.251€. En el punto de ruegos y preguntas, como es habitual por nuestra parte, lo utilizamos para preguntar sobre cuatro temas e hicimos una propuesta o ruego. Preguntamos sobre la situación de los silos del antiguo servicio nacional de cereales. Sabido es que ahora dependen del gobierno de Navarra. Por nuestra parte en varias ocasiones hemos propuesto en dialogo con alcaldía se solicitase al gobierno de Navarra la cesión al ayuntamiento en precario ofreciendo nuestro apoyo como grupo municipal. De hecho el ayuntamiento utiliza como almacén dos naves de estos silos. No se nos dio razón de novedad alguna sobre este tema. Igualmente preguntamos sobre las gestiones que se hubieran realizado sobre el antiguo trujal cooperativo. Es conocido que nosotros llevábamos en nuestro programa intentar que de una u  otra manera el ayuntamiento pudiese disponer de ese local para usos múltiples. También es un tema que en más de una ocasión personalmente ya lo había comentado con la alcaldía. Según se nos dijo ayer, se ha hablado con alguna persona y que iban a hablar entre ellos pues “son muchos”. Nosotros insistiremos. De igual modo preguntamos cómo estaba el tema de poder visitar por parte de UPA el edificio de la residencia, solicitud que igualmente hicimos ya hace unas cuantas semanas e incluso meses. En su momento se nos dijo que se pediría permiso al gobierno de Navarra pero hasta la fecha no ha sido posible que como concejales hayamos  visionado in situ el local. Volveremos a insistir. También preguntamos si se había realizado alguna gestión sobre el tema de la reestructuración de la sanidad en Navarra que parece inminente y que podría afectar entre otras cosas al funcionamiento de las urgencias en el centro de salud del pueblo de manera importante. Nada se ha hecho y sugerimos que sería interesante comenzar a moverse de manera proactiva para adelantarnos a lo que pudiera venir. De hecho hoy mismo la consejera de salud presenta en el parlamento el plan de reforma. Este es un asunto en el que claramente nos tendrán apoyando siempre que se nos pida e incluso como representante que somos del ayuntamiento en el centro de salud y hospital comarcal estamos dispuestos a hacer cuantas gestiones se nos encomienden en este tema. También propusimos se analizase la posibilidad de colocar un contenedor en algún punto de pueblo para que los vecinos pudieran depositar pequeñas cantidades de escombros como servicio a los ciudadanos pues, tras el cierre de la escombrera, no todo el mundo tiene la posibilidad de desplazarse al punto de recogida de la comarca. Contenedor que cada cierto tiempo el ayuntamiento se encargaría de retirar y depositarlo en el lugar correspondiente. No sé si se está demasiado por la labor. Ya veremos.
Titulaba esta entrada “medio pleno” y lo hacía intentando reflejar el contenido del escrito. Efectivamente hubo tres puntos del orden del día que no se trataron. Uno de ellos, y para mí el más importante, fue el de la aprobación de los presupuestos y plantilla orgánica para este año 2.012. No llegó a tratarse este punto pues con el acuerdo de todos los concejales de la oposición, léase UPA, AUTB y PSN se decidió posponer el tema para otro pleno basándonos en que no había habido tiempo suficiente de analizar los presupuestos durante el fin de semana. ASA se posicionó en contra. Posteriormente dada esta situación, la alcaldesa consideró oportuno retirar los otros dos puntos del orden del día por considerar estaban ligados a la aprobación de los presupuestos. Estos puntos eran: aprobación reforma interior cementerio municipal y aprobación memorias y solicitud subvención para contratación trabajadores desempleados para reforma parcial cementerio, piscinas, antiguas escuelas, y mantenimiento caminos y espacios públicos.
Esto fue un poco lo que dio de sí el pleno y, visto lo visto, una vez más quedó en evidencia lo que uno tantas veces defiende. Lo decíamos el otro día cuando escribíamos sobre la ley de transparencia “hay muchas normas del funcionamiento municipal que deben cambiar”. Muchas veces el cumplimiento estricto de la legalidad lejos de sumar, en democracia resta. Nosotros consideramos uno de los temas más importantes del quehacer de los ayuntamientos el asunto de los presupuestos. Por tanto desde nuestra perspectiva deberían tratarse, discutirse y si es posible pactarse antes de ser propuestos para su aprobación en el pleno, máxime si no se cuenta con mayoría y se está gobernando en minoría. Aunque uno cree que debería hacerse aún contando con el apoyo de la mayoría suficiente para gobernar, que no es el caso. De hecho, eso sí, cumpliendo escrupulosamente con la legalidad de plazos y demás se nos entrego el borrador prácticamente con disponibilidad de escasos dos días laborables antes de la celebración del pleno. Que sí que se cumple la ley, pero nos alejamos de la lógica democrática. Cada grupo municipal sabe cómo actúa pero por nuestra parte somos un grupo que procuramos comentar y consensuar con la gente que nos apoya y colabora con nosotros los temas que luego van al pleno. Es necesario más tiempo para poder juntarnos y debatir las cosas con tranquilidad siempre, pero sobre todo cuando hay temas tan importantes como el de la aprobación de los presupuestos para el año. Doy fe de que en más de una ocasión personalmente lo he planteado a la alcaldía incluso para todos los plenos pidiendo se nos entregase la documentación con un poco más de tiempo. ¿Prefieren atenerse a la legalidad? Pues están en su derecho, pero uno piensa que es mejor para la ciudadanía sumar que no atenerse estrictamente a la legalidad buscando incluso intereses de rentabilidad política,  sin duda lícitos, y como consecuencia de ello que el grifo de la oportunidad gotee democracia camino de las cloacas de la inutilidad para el ciudadano sin ninguna posibilidad de una recuperación posterior porque el tiempo ya pasó.
Lo dicho, ayer solamente medio pleno y bastantes motivos para la reflexión.
José Luis Ochoa


ELECCIONES Y OTRAS COSAS

ELECCIONES  Y OTRAS COSAS

El falso mito de las dulces derrotas. El 25-M ha sido un balón de oxigeno y un soplo de optimismo para el PSOE. Andalucía ha dicho que quiere ser de izquierdas. Andalucía frena al PP. Cascos reconoce que su partido y el PP están condenados a entenderse. El PP se aferra a la “victoria” histórica de Arenas, que seguirá en el parlamento andaluz pese a que no podrá gobernar. De estos y otros muchos titulares está hoy la prensa llena comentando los resultados de las elecciones autonómicas celebradas ayer en Andalucía y Asturias. Como se suele decir, más de lo mismo. En la noche electoral parece que nadie pierde, que todos ganan. Se da tal manipulación de los datos que efectivamente parece como que apenas aparecen los resultados de una consulta electoral todos han ganado.

Uno piensa que, evidentemente, la política muchas veces es representación teatral y sobre todo el lenguaje de las noches electorales es todo un arte. Esa representación es un puro disimulo que apenas dura unas horas porque la cruda realidad se impone rápidamente el día siguiente.

Pues bien, no es mi intención invertir demasiado tiempo en analizar los resultados electorales que se produjeron ayer tanto en Andalucía como en Asturias. Como digo, los medios de comunicación están hoy llenos de análisis y a ellos hemos podido recurrir los ciudadanos para buscar incluso la coincidencia con nuestra individual manera de interpretar los resultados por parte de cada uno de nosotros. Incluso hemos podido buscar las coincidencias que más nos satisfagan pues análisis y opiniones haberlos hay los y de todos los gustos.

Pero lo que sí es evidente, desde nuestro punto de vista, es que en estas elecciones quien no ha ganado demasiado ha sido la democracia. Sí, se ha dicho y se dirá que la jornada fue ejemplar, que si patatín que si patatán. Pero lo que uno no puede obviar son las evidencias. En Asturias, si quiere gobernar la derecha están condenados a entenderse quienes hace cuatro días no lo quisieron hacer y prefirieron convocar nuevas elecciones con lo que esto supone de paralización de la administración correspondiente, gasto, etc. que termina pagando el ciudadano de a pie. La menor participación en las elecciones tanto en Andalucía como en Asturias, lo disfracen como lo disfracen, lo justifiquen como lo justifiquen, nos cuenten lo que nos cuenten, ha sido un hecho que debería hacer recapacitar a más de uno. Este hecho en un momento de tanta crispación, crisis, etc. no puede atribuirse más que a que los ciudadanos estamos hartos del hacer de los políticos y lo que estamos deseando es que se dediquen a trabajar seria y honestamente por este país, por esta sociedad, de una jodida vez. Es evidente, desde nuestra forma de ver, que si la ley electoral fuese otra, las cosas hubiesen ocurrido de una manera bastante distinta  y por supuesto con menor menoscabo para los intereses de los ciudadanos que somos al final quienes pagamos gastos electorales innecesarios,  ralentizaciones de las administraciones, etc. etc.

Pero claro, nadie dice ni una palabra de reformar la ley electoral. Aquí se quiere que la liga sea cosa de dos, sea cosa de los dos partidos mayoritarios que -con la aquiescencia de los respetables ciudadanos que no han perdido del todo la esperanza y se acercan a las urnas a depositar su voto- se turnen en el poder. Así se reparten la tarta y las prebendas del poder. Ahora mismo las incógnitas a dilucidar en este momento es si gobernará el PSOE o el PP y lo demás parece como si no les importase lo más mínimo.

Mientras tanto a los ciudadanos rompezapatos, pateadores de aceras y  de caminos polvorientos plagados de salteadores del estado de bienestar, nos queda la cruda e inminente realidad de una  huelga general que no sabemos qué nos solucionará pero que seguro sí nos dejará una guerra de cifras de participación, etc. y unos presupuestos perfectamente ubicados para su comunicación el día después que van a venir con tantos y tan duros recortes debajo el brazo que nos van a hacer temblar.

Contra todo esto no nos queda otra que levantarnos día tras día, no caer en la desesperanza y agarrarnos a la verdadera democracia a la cual todos estos patones de políticos  siguen mirando de soslayo una y otra vez.

Elecciones por supuesto pero hay otras cosas de las que hay que hablar y  que hay que cambiar.

José Luis Ochoa

sábado, 24 de marzo de 2012

¿TRANSPARENCIA?

¿TRANSPARENCIA?
Esto últimamente parece que va de segundas. Si, digo segundas pues sumergidos en la noticia del fichaje, desmentido, justificado, silenciado en campaña, etc. del marido de la Cospedal en Red Eléctrica española, parece como si nos hubiesen hecho una aguadilla con más fuerza hundiéndonos un poco más en la piscina del desaliento, de la incomprensión, de la duda y justo cuando salimos a la superficie nos desayunamos con que el marido de la Santamaría es contratado por Telefónica. Claro la Cospe es la segunda de a bordo del PP, partido que -por si alguien todavía no se ha enterado- está gobernando o mandando en este país y la Santamaría es la segunda de abordo del gobierno de la nación, o lo que es lo mismo su vicepresidenta primera y omnipresente.
Pues bien, como si esto estuviese diseñado milimétricamente de antemano para que saliésemos de nuestro aturdimiento y no decidiésemos definitivamente irnos al fondo sin ninguna intención de aparecer por esta superficie terrenal corrompida donde las haya, nos martillean con que Rajoy –este en teoría es el jefe de las dos susodichas- publicará todos los contratos, subvenciones y sueldos públicos con la llamada ley de transparencia. Nos dicen que la ley de transparencia, cuyo anteproyecto aprobó ayer el consejo de ministros, abrirá el derecho  a esa información, como en EEUU y una web –esto debe ser una página de internete- dará datos del uso del dinero público. ¿Y a mí que me suena que esta era una de las demandas de los indignados del 15M cuando pedían mayor transparencia en la gestión pública? Por cierto que estos del 15M, dicho sea de paso, a estas alturas deben estar ya no solo indignados sino que también rabiosos o lo que es lo mismo, cabreados como una mona. ¿No será que esto de la transparencia va también de segundas, es decir, de coña?
Sea como fuere, previa manifestación de que para el que suscribe los términos de derechas e izquierdas en este país hace tiempo que dejo de significar nada definitorio en cuanto a su contenido, aún reconociendo las complejas circunstancias por las que atraviesa la socialdemocracia al igual que el conjunto de la izquierda en estos tiempos de crisis e incertidumbre, tendría  bemoles que fuese la llamada derecha la que pusiese en marcha una buena ley de transparencia tal necesaria en todos los estamentos públicos –entiéndase para todas las personas que de una u otra manera tocan aunque solamente sea un euro de los ciudadanos-, mientras la llamada izquierda no lo ha hecho cuando ha estado gobernando.
Se entenderá pues nuestras dudas. De cualquier modo esta ley, insistimos todavía como anteproyecto, creemos es tremendamente necesaria aunque desde nuestro punto de vista llegue tarde. Pero, bueno, recurriremos al refranero –a veces ocultador de las desdichas de la ciudadanía- y diremos que “más vale tarde que nunca”. E incluso según sea su contenido aquello de que “menos da una piedra”.
De momento en cuanto a su contenido nos parece que ya estamos de nuevo con “la burra a brincos”. Simplemente apuntar dos cosas. Se ha planteado la posibilidad de aportaciones por parte de los ciudadanos al contenido futuro de la ley a través de internet  y uno se pregunta y ¿los ciudadanos que por un motivo u otro no tienen acceso a este medio? ¿Y a la casa Real de entrada porque no se le va  aplicar esa futura ley? ¿Qué no se puede? Pues no, sencillamente no se quiere. De la misma manera que no se quiere revelar a la ciudadanía cuál es la escandalosa diferencia entre el bajo tipo de interés con el que se les ha beneficiado a los bancos y el más alto interés que sufren los Estados y por tanto los contribuyentes, para cubrir su deuda soberana.
En cualquier caso nos quedamos con la esperanza de que la ley de transparencia parece modificará la norma de régimen local. Y es que, desde nuestro punto de vista, es algo urgente y tremendamente necesario. En mi corta experiencia como concejal de ayuntamiento es algo que difícilmente he entendido que siempre que se solicita cualquier información sobre dietas de los concejales, rentas de los comunales, etc. siempre te recuerden lo dispuesto en el artículo 16 del decreto 2568/1986 de 26 de noviembre como si la ciudadanía no tuviese derecho a conocer todo ese tipo de cosas. Entendemos pues que hay mucho que modificar de las normas de régimen local.
Que la administración española es una de las más opacas de los países avanzados es de dominio público. Solo la ruptura total de la opacidad evitará chanchullos como Palma Arena, Gürtel, ERES y todos los otros que no aparecen en la prensa pero que afectan igualmente a los ciudadanos con nombres y apellidos. Es necesaria pues una buena ley de transparencia como tienen casi todos los países de nuestro entorno. Es necesario acabar con esa larga tradición de secretismo sobre cómo se gasta el dinero público.
De momento nos quedamos con una mezcla de esperanza y  dudas de que este tema de la ley de transparencia no vaya de segundas, es decir, de coña.
José Luis Ochoa

viernes, 16 de marzo de 2012

POR EL MOMENTO

“POR EL MOMENTO”
El otro día escribía en una entrada de este blog sobre las medias verdades y los silencios. Y concluía mi manojo de opiniones manifestando el flaco favor que, desde nuestro punto de vista, hace a la democracia esa forma de comportarse de nuestros políticos cuando se trata de informar, de contestar las preguntas a la ciudadanía.
Pues bien, hoy nos hemos desayunado, y leo textualmente “Barcina descarta “por el momento” implantar el copago sanitario”. ¿Pero tan difícil es decir que en Navarra no se va a implantar el copago sanitario por esto y por lo de más allá? ¿Cuál es el motivo por el que siempre se están empeñando en generar duda, en dejar esa especie de puerta abierta por lo que pudiera pasar? ¿Será fruto de la inseguridad en la que se mueven? ¿Será fruto de un actuar premeditadamente intentando producir una opinión generalizada en los ciudadanos para que, llegado el momento, se produzca aquello de que “no ha habido más remedio”, es decir preparando el terreno?
Sea como fuere, la verdad es que con la aprobación por parte de los catalanes del eurito por receta con la muy estimable ayuda del PP catalán parece que ya nos han marcado el camino a seguir.
Que de alguna manera el PP prepara fórmulas de copago para desviar fondos de la sanidad a otros menesteres es ya vox populi, o lo que es lo mismo contenido periodístico diario. Incluso la ministra de turno proclama, para todo aquel que le quiera escuchar, que hay que “buscar mecanismos de sostenibilidad” para el sistema refiriéndose al sistema sanitario. A nadie se le oculta que su hoja de ruta es construir de alguna manera una decisión consensuada con las comunidades autónomas para aplicarla al área de los fármacos e incluso de las consultas sanitarias.
Siempre hemos pensado que en política es muy importante se cumplan ciertos requisitos como transparencia, evitar secretismos, etc. en su función pública. Pero sobre todo creemos es necesario no manipular el sentir de la ciudadanía si queremos caminar con sosiego y sin sobresaltos por la senda de la democracia.
Cuando leemos las manifestaciones ya anotadas con la coletilla “por el momento”, debo reconocer que a uno le viene a la mente aquellos tiempos, ya bastante lejanos, en que el ministro de turno afirmaba con total rotundidad que la peseta no iba a ser devaluada y a las 24 horas se producía la devaluación. Parece, aunque es evidente que aquellos tiempos ya pasaron,  como si las formas de decir las cosas permaneciesen de la misma manera.
De todos modos, por un motivo o por otro, raro es el día en que por leer, por escribir, por escuchar  algún contenido referente a recortes, crisis, etc. uno no se acuerde de una conversación tabernaria a la que asistí allá por los febreros del año 2010 donde un grupo de amigos discutían sobre el futuro de la crisis entonces aparentemente incipiente para algunos. Todavía había más de uno que sostenía que aquí en estos lares la crisis no sería para tanto. Es verdad que a estas alturas de la movida yo creo que todos tenemos meridianamente claro que aquí no se va a librar del tema ni el apuntador. Pero aun compartiendo esa opinión de que estamos todavía muy lejos de tocar fondo, lo que nos revuelve las tripas es esa manera de decir las cosas, ese sembrar la incertidumbre en la ciudadanía, ese seguir anclados por parte de los políticos, estén en el nivel de responsabilidad que estén, en el secretismo, en el oscurantismo. Todo esto en nada favorece el fortalecimiento de la democracia en estos momentos vapuleada un día sí y otro también y sin embargo más necesaria que nunca. Sencillamente creemos se equivocan y nos están privando a los ciudadanos de ilusionarnos mínimamente, nos estan privando de transitar por la senda de la seguridad e incluso, llegado el momento, de aportar nuestro grano de arena para la mejora de las cosas.
En fin, mientras esperamos que lleguen y concluyan las elecciones autonómicas de Andalucía y Asturias, con la incertidumbre de ver hasta dónde nos sorprende el gobierno de las Españas con nuevas medidas y  nuevos recortes, ojala nos equivoquemos en nuestras sospechas cuando escuchamos decir “por el momento no”.
José Luis Ochoa

jueves, 15 de marzo de 2012

VERDADES A MEDIAS Y SILENCIOS

VERDADES A MEDIAS Y SILENCIOS
A nada que uno mire hacia adelante, a sus costados e incluso por el retrovisor en el caminar diario, observa, como algo tremendamente repetitivo, verdades a medias, silencios interesados e incluso mentiras descaradas por parte de quienes tienen la obligación democrática, dado los puestos de responsabilidad que ocupan en los distintos niveles sociales y políticos, de obsesionarse con la claridad de la información que se debe dar al ciudadano. Siempre hemos afirmado que clarificar los qués y los cómos a la hora de explicar y a la hora de comunicar a los ciudadanos las cosas que les afectan es vital y de obligado cumplimiento en cualquier sistema democrático que se precie.
Una de las cosas que más le sacan a uno de quicio  es cuando, desde tiempos de Maricastaña, se produce una subida del  precio de algo y sobre todo de los carburantes (últimamente un día sí y otro también) y aparece la locutora o el locutor de turno dando la noticia de la subida y a renglón seguido añade la coletilla de que a pesar de la subida seguimos pagando uno de los precios más baratos de la Unión Europea o de nuestro entorno. Claro lo que nunca añaden y por tanto lo que se olvidan decir es cuánto ganan de sueldo en Alemania, Francia, Inglaterra, Italia, etc. etc. para que el ciudadano pueda comparar y en definitiva pueda juzgar, con conocimiento de causa, si esa medida la ve correcta o engañosa.
Hoy publica la prensa que el “maldito” margen del déficit que nos permite Europa para este año 2012 no es del 5,8% sino medio punto menos. Pues bien, dejémonos de tanto porcentaje y la realidad es que hay que recortar otros 5.000 millones de euros más. Claro para no alarmar al personal inmediatamente aparece el ministro de turno e intenta transmitir tranquilidad. Esos 5.000 millones los ahorrará el estado, no las autonomías. Como si al estado le viniese el dinero de alguna galaxia o qué se yo de donde. No habrá subidas de impuestos, ha dicho. También ha afirmado que en cualquier caso las acciones que se determine hacer serán justas, tararí, tarará. Cuéntenos la verdad, por favor. ¿O acaso debemos esperar a que pasen las elecciones andaluzas y las asturianas, para saberla? ¿O tal vez se han convertido ideológicamente de la noche a la mañana dando un giro de 180 grados y piensan sacar esos 5.000 millones de los 80.000 millones de fraude que existe en este país? Lo dicho, verdades a medias y silencios calculados. Sí, porque como hemos dicho más de una vez, el problema no es que no haya dinero en esta piel de toro. Lo que ocurre es que el Estado no lo recoge. El fraude fiscal aquí es enorme y se concentra fundamentalmente en las empresas con facturación superior a 150 millones al año las cuales son responsables del 72% de todo el fraude fiscal. Este problema es silenciado en una mayoría de los medios de comunicación y persuasión de estos lares. Así vamos en este país que gusta de definirse como democrático.
Últimamente estamos hartos de oír que si se bajan los salarios aumenta la productividad. Esta afirmación, desde nuestro punto de vista, ya no es media verdad o silencio interesado, es sencillamente mentira. En los últimos años en esta piel de toro los salarios reales han bajado y no ha aumentado la productividad. Ha habido algún año que los salarios han subido un 1% mientras que los precios también subieron pero un 3% por lo que el salario real bajó dos puntos. Es decir quien en ese momento cobraba 100 terminó pudiendo comprar lo que podía comprar con 98 € antes de la subida del 1%. Si bajan los salarios baja el consumo y las consecuencias, nos las cuenten o no, las sabemos en cuanto miramos por el retrovisor.
Por otra parte se nos está intentando vender que el gasto público en España es desmesurado, pero no se nos dice que el gasto público por habitante está por debajo de la media de los países de la eurozona a la que tanto miramos para otros temas.
Igualmente se nos está repitiendo hasta la saciedad que el estado de bienestar es insostenible con la coletilla casera que se han inventado haciendo gala de su “inteligencia” de que “nadie puede gastar lo que no tiene”. Claro, esto resulta hasta convincente para quienes llevan las orejeras puestas y no ven más allá de sus propias narices. Lo que pensamos es que el estado de bienestar en este país está siendo atacado con el rollo del déficit, con la salvajada de los recortes, mientras ese estado de bienestar está costando bastante por debajo de la media de la unión europea. Sí, sí al gasto medio por habitante nos estamos refiriendo. Hay detalles que están clarísimos. El otro día leía cómo mientras en España solamente el 10% de los niños de 0 a 3 años van a guarderías públicas, en la eurozona van el 28%. Casi nada.
Lo triste del tema es que sobre esto de verdades a medias y silencios tenemos ejemplos en todos los estamentos políticos sociales cualquier día.
Hace unos días leía en un bando de la alcaldesa de mi pueblo: “Se aprobó el pago de las facturas presentadas al Ayuntamiento”, pero no se dice ni palabra de quienes las aprobaron, quienes se abstuvieron, etc. Doy fe de que no se aprobaron por unanimidad y de que hubo tres posturas distintas en el pleno y alguna argumentada. Igualmente podía leerse en el referido bando se dio cuenta al pleno “de otorgamiento de representación a favor de un letrado para la defensa de los intereses municipales en un recurso contencioso….”. No aparecía el nombre del letrado cuando en el resto de la dación de cuenta de las resoluciones y demás comunicaciones aparecen los nombres de los afectados. En fin silencios y medias verdades que a veces se pretende justificar de aquellas maneras diciendo que se trata de un resumen o que si tal, que si cual.
Acabo de escuchar en la radio que el gobierno de Navarra va a anular unas partidas que estaban gastándose no sé si desde los años 90 en concepto de dentista para los consejeros y familiares, etc. ¿Algún día podremos los ciudadanos de a pie, que desgastamos los zapatones en estas tierras y pagamos nuestros correspondientes impuestos, saber con certeza qué es lo que cobra un consejero por el hecho de ser consejero en concepto de sueldo y en concepto de lo que ustedes quieran? Me temo que no, salvo que no los corramos a gorrazos.
Hay quien piensa que las verdades a medias son peores que las mentiras y que los silencios calculados son el trampolín perfecto para lanzarse al engaño de la ciudadanía en el momento que se considere oportuno buscando el beneficio exclusivo de los autores de esas verdades a medias y de esos silencios. Es posible que así sea, pero de lo que uno no tiene ninguna duda es que tanto los silencios como las verdades a medias nos ponen en el camino seguro hacía el deterioro democrático de manera irremediable.
José Luis Ochoa



sábado, 10 de marzo de 2012

LA DINAMICA QUE NOS ESPERA

LA DINAMICA QUE NOS ESPERA
Los sindicatos mayoritarios de este país acaban de  convocar una huelga general para el próximo día 29 de los corrientes. Un día en el que, en esta tierra nuestra, coincidirán con la convocatoria ya hace días realizada por los sindicatos nacionalistas. Una huelga general contra la reforma laboral por considerarla, según dicen, la más regresiva de la democracia. Como era de esperar, apenas unos minutos más tarde, la Santamaría se despacha diciendo refiriéndose a la huelga convocada que cree “no es la solución a la grave situación del país” y que no es lo mejor para nuestra imagen hacía el exterior. Es posible que hasta tenga razón la vicepresidenta en cuanto que no es la solución, pero, evidentemente tampoco pensamos es la solución las medidas que se están tomando de recorte del gasto público destinado, entre otras cosas, a cubrir las necesidades básicas de la sociedad como son la educación, la sanidad, etc.
Las políticas de ajuste, de disciplina fiscal, etc. que se están implementando, desde nuestro punto de vista, tienen aspectos por los que nos resultan infumables. En primer lugar han sido impuestas en gran medida desde las instituciones europeas y más concretamente desde algunos determinados gobiernos fuertes de la zona euro, al gobierno de España. Exactamente igual, no nos engañemos, que a los griegos que de una u otra manera les han puesto como única alternativa, o euros con más recortes, más pobreza, menos estado de bienestar, etc. o más democracia pero en la bancarrota. Alternativa que plateada como única alternativa posible para solucionar sus problemas es una falacia como ha demostrado algún otro país actuando democráticamente decidiendo no pagar la deuda, cambiando el gobierno y llevando a los responsables del desaguisado ante los tribunales (para condenarles en función de sus responsabilidades, no como acontece en otros lares).
Emitir opinión sobre la convocatoria de la huelga para el próximo día 29 no es lo que más me importa en este momento. Pero manifiesto que tengo cierto morbo por ver si lo que más de uno sospechamos es así. Me estoy refiriendo a que pensamos que los sindicatos mayoritarios no controlan ya ese gran sector de trabajadores en precario, de contratos basura y de economía negra que no tienen de facto derecho a la huelga, están sufriendo en mayor medida la falta de escrúpulos de los empleadores de turno por la inacción de los gobiernos y a los que la contrarreforma laboral aún ha dejado más desamparados.
Con huelga o sin huelga, con toda la política de ajustes, reformas, recortes y sobre todo con recortes del gasto público sí tenemos claro hacia dónde vamos. Con menos dinero en circulación porque hay que cumplir con la sacrosanta reducción del déficit, con más impuestos directos lo cual supone menos dinero para el consumo, menos dinero para gastar, con más impuestos indirectos lo que supone subida de precios e igualmente menor consumo, con más paro por el descenso del consumo, con la incertidumbre entre los trabajadores que trabajan por temor a engrosar las listas del paro, con menos crédito porque todo se lo lleva la administración o el saneamiento de los bancos, estamos  avocados inexorablemente a una recesión cada día más difícil de atajar. Hágase lo que se quiera pero cada día está más claro que sólo con más dinero en circulación conseguiremos salir de esta, mientras no estemos por la labor de poner patas arriba todo el sistema que nos envuelve. O se da un giro en las políticas financieras y monetarias empujadas por un gran vendaval democrático o, dentro de pocos años, Europa serán Alemania y Francia, rodeados de países  pobres y de muy segundo orden y entre estos estaremos nosotros.
Es posible que esto sea lo que estén pretendiendo quienes día tras día nos están metiendo, tal vez sin que nos demos cuenta, en la vorágine de mentiras, medias verdades y silencios, contrario todo ello a una correcta dinámica democrática.
Es posible que estemos en vísperas, sino estamos ya  dentro de la fiesta, de la privatización de los servicios públicos, de la privatización de las propiedades públicas, de la privatización de las responsabilidades públicas, lo cual pensamos es un billete seguro hacía el infierno de la desesperación y de la destrucción económica incluso de las clases medias de este país.
Pensamos que hay dinero de sobra para cambiar los rumbos, pero el dinero que necesitamos para ello está en gran medida en los paraísos fiscales, en el robo de quienes defraudan impuestos masivamente, en lo que se ha dado en llamar economía sumergida, pero de momento los responsables políticos prefieren mirar hacia otro lado.
Es necesario pues demandar democráticamente más transparencia, menos mentiras y con huelgas o sin ellas hacer ver a quienes tienen la responsabilidad de gobernar, en el ámbito que sea, que no tienen ninguna patente de corso para hacer lo que les venga en gana.
De momento parece ser un tanto penosa la dinámica que nos espera.
José Luis Ochoa

viernes, 9 de marzo de 2012

ENGAÑO DEMOCRÁTICO

ENGAÑO DEMOCRÁTICO
Es evidente que para más de uno el fracaso de lo que se ha dado en llamar constitucionalismo social, es decir, el funcionamiento socio político amparado o anclado en una constitución, es un hecho. Quienes piensan así, sin duda ninguna lo hacen viendo que el constitucionalismo no ha sido lo suficientemente  fuerte hasta ahora como para frenar el empuje de los poderes fácticos, entre otros el del dinero, etc. cuando entraron en crisis los beneficios máximos del capital , ni para impedir que esos mismos mercados apoyados en los políticos sumisos de turno nos estén llevando a una falsa salida de una crisis provocada por ellos mismos, es decir, por quienes no se resignan a perder parte de esos beneficios máximos.
Desde nuestro punto de vista, es posible que en alguna medida tengan razón los que así piensan pero lo que nosotros defendemos es que a lo que no podemos renunciar es a la soberanía popular manifestada constantemente en el ejercicio democrático. Es el pueblo y solo el pueblo y por tanto el conjunto de la ciudadanía el depositario de la soberanía democrática. Es en el momento en que se nos usurpa esta soberanía o en el momento en que el mismo pueblo, confundido sin duda ninguna por el constante bombardeo de los medios de comunicación siempre empujando en el mismo sentido, renuncia a esa soberanía, cuando estamos perdidos. Es ese el momento en que comenzamos un caminar hacia la escombrera de los despojos de los derechos, de las libertades y del poder decidir sobre nuestro futuro y el de nuestros hijos y nietos.
Sí, lo hemos dicho con alguna frecuencia: la soberanía democrática no consiste exclusivamente el ir a votar cada equis tiempo. En esa concepción de la democracia radica gran parte de nuestros males.
En creerse quien gobierna que tiene carta blanca para hacer lo que le dé la gana por haber sido elegido democráticamente, está el comienzo del fin. Y el único freno en este caminar hacía no se sabe donde es el rearme democrático.
Hoy día, en un sentido o en otro, la mayoría de las veces relacionado con la crisis y en algunas ocasiones para justificar los manidos recortes, habidos y por haber, se habla con frecuencia del estado de bienestar. Pues bien, a estas alturas,   a modo de aparente contradicción, debemos admitir que la propia implantación del estado de bienestar incluía la semilla de la despolitización de la sociedad. Despolitización que se produce por diversas causas entre las cuales no es la de menor importancia la tranquilidad que produce la garantía que ofrece un sistema en cuanto a las coberturas vitales de necesidades mínimas. Por esto fundamentalmente la ciudadanía en gran medida dejamos de reivindicar aquello que nos pertenecía, aquello que es exclusivamente nuestro y perdimos de alguna manera la conciencia de que solo nosotros, como pueblo, legitimamos el poder constituido. Mientras tanto los poderes constituidos se han arrogado la posibilidad de cambiarla y utilizarla a su antojo. Me estoy refiriendo a la constitución y a la propia democracia, evidentemente.
Mientras tanto llegó una crisis con un carácter tan global que les está resultando muy fácil a los políticos de turno, en comandita con el capital y con unos medios de comunicación sumisos, hacernos creer que la época dorada del estado social fue algo mítico que pasó alguna vez en la historia y que quedará solamente en la mente de los más viejos. Incluso más, lo he escrito en alguna ocasión, en algunos sectores parece que la solución pasa por la resignación. Sencillamente no ven otra alternativa.
No estamos personalmente en ese sentimiento. Somos conscientes de que la mayoría de las medidas que se están tomando ahora para salir de la crisis o mejor dicho, con la excusa de la misma, son fruto de una política, de una ideología, de una manera de ver las cosas que se está imponiendo  prácticamente de manera generalizada y globalizada. Por lo tanto podríamos pensar que solamente nos queda el derecho al pataleo.
Pero, no. Entendemos que hay otra salida que depende de cada uno de nosotros. Es posible y debemos hacer posible entre todos la regeneración de lo que existe, la regeneración del poder constituido a través de la decisión democrática popular. Debemos comprometernos cada día y cada uno de nosotros con el quehacer democrático y exigir esa regeneración a quienes ostentan el poder en cualquier rincón de nuestra geografía y en cualquier institución. Solamente así tendremos posibilidad de que se dé otra mirada de la realidad distinta, emanada del convencimiento y ejercicio democráticos y que impedirá que nos tengan sumergidos en el fango de las mentiras y de las contradicciones. De esas mentiras y contradicciones que de tanto que nos las repiten estamos llegando al convencimiento de que son verdad e incluso observamos a la ciudadanía convencidos y dispuestos a mayores sacrificios con tal de conseguir cumplir con la sacrosanta obligación de reducir el déficit incluso sin entender muy bien en qué consiste eso.
De alguna manera es necesaria una repolitización de la sociedad que pasa tal vez por la conciencia de cuál es el papel de cada uno de nosotros en el momento en que vivimos, en el lugar que pateamos y ser conscientes de que solamente con nuestra participación influiremos de manera importante e incluso decisiva en el devenir de nuestra sociedad.
Para ello es fundamental no creer que lo dado es lo único que se puede hacer. De lo contrario estamos perdidos.
Solamente tenemos que ponernos a ello.
José Luis Ochoa


martes, 6 de marzo de 2012

EL IBI, EL IVA Y LA MALA UVA

EL IBI, EL IVA Y LA MALA UVA
Es evidente que no es fácil enfrentar el actual panorama cuasi monolítico de los medios de comunicación con su clara homogeneidad en los contenidos y en sus insistencias. Mientras  uno a veces duda si es posible y si sabemos cambiar los gobernantes,  día tras día observamos que continuamos con gobiernos que se rinden no solo ante el mercado si no que también a otros poderes y dejan a estos el control de la información y el periodismo.
Por otra parte generaciones y generaciones de hombres y mujeres han luchado en la historia de la humanidad por cambiar situaciones complicadas y en ocasiones lo han conseguido. Este hecho histórico nos debe bastar pues,  para apostar por seguir aportando nuestro granito de arena manifestando nuestra opinión sobre temas que en cantidad de ocasiones apenas merecen un comentario en los grandes medios de comunicación controlados y vigilados.
La semana pasada, la Comisión Europea confirmo lo que todo el mundo sospechaba. Las economías bajo su control no crecen. Recesión, oficial o no, está ya presente y asumida como inexorable devenir inmediato y tal vez la única duda al respecto es qué magnitud tendrá la depresión.
Ayer conocíamos que la cifra del paro ha subido un 2,4% con lo que se sitúa en la cifra record en este país de 4,7 millones. Y lo que es más dramático y desesperanzador es que el gobierno da por hecho que en lo que queda de año crecerá entre seiscientos o setecientos mil parados más. A modo de paréntesis yo con frecuencia me pregunto ¿qué nivel de frustración deben sentir aquellos ciudadanos que apoyaron hace cuatro días opciones políticas que prometían crear hasta tres millones de puestos de trabajo  - sí, sí, el que aparece hoy fotografiado en la prensa reposando sentado en la plataforma de un camión twiteando no sé con quién mientras esperaba que acudiesen a socórrele por haberle dejado tirado su medio de transporte, lo dijo en vísperas de las pasadas elecciones-  escuchando estos vaticinios tan negros en cuanto al empleo?
Es posible que no estén los ánimos para ciertos mensajes mientras se espera la segunda oleada de recortes,  mayor presión fiscal, y la concreción de estos recortes en los presupuestos del Estado para este año horribilis de 2012. Incluso uno observa día a día que algunos ciudadanos no parecen estar dispuestos a movilizarse. Los que tienen trabajo, por el miedo a ser despedidos después de la reforma laboral aprobada o bien porque, dados los recortes, tampoco pueden permitirse el lujo de perder un solo día de sueldo.
Pues bien, empapados hasta los huesos por esta especie de tsunami de despropósitos conformantes de una realidad negra, muy negra, para la mayoría de los ciudadanos rompezapatos que en esta piel de toro somos, vienen los “santos” padres, léase Conferencia Episcopal y se echan las manos a la cabeza ante la posibilidad de que se les exija pagar el IBI en estos momentos. Que si Cáritas se resentiría puesto que parte de ese dinero que tendrían que desembolsar para pagar ese impuesto es el que dedican para sostener la actuación, encomiable muchas veces, dicho sea de paso, de la institución. Miren señores de la sacrosanta, digan en qué lado están  en este momento en que el pueblo de a pie se encuentra enfangando en un sinfín de dificultades. El impuesto bienes inmuebles, llamado IBI, lo pagamos sí o sí todos los ciudadanos medianamente honrados y si se les permite no hacerlo a ustedes es simplemente un privilegio como otros que ustedes tienen y que si en una situación normal es inadmisible. En este momento en que nos encontramos es sencillamente una afrenta a la sociedad y de manera especial a la parte de la sociedad más humilde, más deteriorada económicamente. A esa sociedad que ustedes dicen apoyar, ayudar, o como lo quieran decir. A gorrazos, por ser suave, habría que seguirles  a todos ustedes. Demuestren, difundan datos económicos, dígannos a los ciudadanos cómo y qué hacen con los millones que reciben de un modo u otro por parte del estado (oficialmente aconfesional), por tanto de todos los que pagamos impuestos, y no sean tan de aquella manera utilizando una institución como Caritas, entiendo que no mal vista de momento por una parte importante de la ciudadanía, para seguir manteniendo sus privilegios.
Esta sociedad, por si todavía no se han enterado los “señores” de la sacrosanta iglesia,  aquí y ahora,  se está pasando por subidas de impuestos – tras el IVA, ha venido el IRPF y pensamos no será el último- que son de los mayores de nuestra historia democrática. Aquí y ahora estamos inmersos en un deterioro democrático de magnitudes preocupantes. Aquí y ahora estamos asistiendo un día sí y otro también al desmantelamiento de la honestidad en los comportamientos sociales mientras observamos que los implicados en la corrupción hasta las cachas campan a sus anchas. Mientras tanto ustedes guardan silencio y  salen a la palestra para poner el grito en el cielo, no sé si el suyo o el de quien,  ante la simple posibilidad de que les obliguen a pagar una serie de impuestos como lo paga cualquier ciudadano. Eso sí, con una prensa que apenas airea estas cosas, aunque a una parte importante de esta sociedad nos interese y nos haga ponernos de mala uva.
En fin, que con el IBI,  los IVA etc., entre unos y otros se empeñan constantemente en que nos pongamos de  mala uva. A pesar de todo,  hoy por hoy no estamos por la resignación.
José Luis Ochoa





jueves, 1 de marzo de 2012

¿DONDE ESTAMOS?

¿DONDE ESTAMOS?
Hace apenas quince días tomaba como titulo de mi comentario la pregunta de ¿Hacia dónde vamos? En él ponía de manifiesto la realidad democrática actual. En este sentido afirmábamos con total rotundidad que, desde nuestro punto de vista, algunos de quienes, de una u otra manera, ostentan el poder en esta sociedad nuestra estaban pasando la línea roja de la democracia y concluíamos reafirmando nuestro derecho a opinar sobre los aconteceres y actuaciones públicas de políticos y del sursuncorda, siempre que esas actuaciones afecten o puedan afectar a nosotros los ciudadanos y lo hagamos dentro de las normas democráticas y dentro de lo que damos en llamar legalidad.
Pues bien, por un motivo o por otro se han ido pasando los días y no he tenido ocasión de referirme al tema de Osasuna. Sí, sí, al tema de Osasuna club de futbol, aunque, vive dios, que hubiese preferido referirme a lo que su nombre significa y que en estos momentos es un asunto no solamente recurrente sino que también muy preocupante. Es decir, al tema de la salud, de la sanidad. Pero tiempo habrá.
Los días pasados nos enteramos por la prensa que el club atlético Osasuna había pedido al gobierno de Navarra trato de favor, con la que está cayendo. En un principio, siempre según el decir de la prensa, pudimos leer que se solicitaba trato favorable con el tema del iva, del IRPF y del aplazamiento de la deuda de impuestos que el club debe a la hacienda foral. Claro está cuando existe deuda de impuesto es por no haberlos pagado a su debido tiempo, entiendo.
Visto el revuelo que esto había originado, el presidente de la entidad negó en rueda de prensa y cito literalmente “que el club quiera un trato de favor y matizó que la intención es tratar de aplazar la deuda para afrontarla en los próximos 75 años”. Nada menos que 75 años. ¿Eso no es trato de favor? Así mismo el secretario de la junta directiva de Osasuna manifestó, creo recordar que era contestando a unas declaraciones del hombre de los dineros del gobierno de Navarra, que Osasuna no pretendía en ningún momento se incurriese en ninguna ilegalidad. Faltaría más, pero y ¿el agravio comparativo no cuenta?
Vaya por delante que para el que suscribe el Osasuna simplemente por ser el equipo de mi tierra siempre que juega me gusta que gane. Pero por la misma razón que cuando juega el Huracán el equipo de mi pueblo prefiero que este sea el equipo ganador. Pero aquí no se trata ni de amor a los colores que con ser algo interesante, desde mi punto de vista, en un momento determinado resulta un tanto banal, ni de desterrar de un plumazo argumentos de prestigio para una ciudad o incluso aquellos otros argumentos de ser beneficioso para la hostelería el hecho de que el Osasuna milite en una u otra categoría.
Aquí se trata lisa y llanamente de reconocer  que hemos perdido el norte. Pero, vamos a ver, ¿cómo se puede hacer este tipo de planteamientos en este momento en que nos estamos jugando el estado de bienestar e incluso el estado vital elemental con parados, despidos, desahucios, recortes, etc.?  Cómo pueden hacer ese planteamiento quienes si de algo adolecen es de oscurantismo, cuando sus asalariados, léase jugadores, ganan dineros muy por encima del resto de los mortales, etc. etc. Yo nunca he visto publicado en la prensa lo que ganan todos y cada uno de los jugadores de Osasuna, entre otras cosas. Miren ustedes, si hay que apoyar al futbol como deporte después de solucionar otros problemas mucho más urgentes que se haga, pero que se haga en el futbol base, con los chavales prioritariamente.
Está claro que esto es reflejo de que aquí al mismo tiempo que se deteriora la democracia (lo digo por la falta de información, participación, etc.) de lo que se han olvidado algunos es de que existe una escala de valores elemental y necesaria para la supervivencia normalizada de la ciudadanía.
Acabo de leer que el nuevo impuesto del IRPF por aquello de la ley Beckham – algún día igual la comentamos-  le afecta al Ronaldo el mismo porcentaje que a un mileurista, es decir el 0,75% de subida. Sencillamente patético cuando el galáctico madridista cobra 12 millones de euros al año.
En fin que mientras los sindicatos europeos  hoy mismo se están movilizando en los 27 países miembros de la UE para protestar por las políticas de ajustes y disciplina fiscal impuestas desde las instituciones europeas a los gobiernos nacionales  y aquí en nuestro país cada día con más fuerza los estudiantes están en la calle contra los recortes en educación, etc., parece un tanto baladí intentar justificar lo injustificable e incluso justificar el simple planteamiento del tema que nos ocupa.
Que nuestros políticos están prisioneros de Europa y más concretamente de Alemania en esta crisis económica  e incluso prisioneros democráticamente a la hora de tomar decisiones, es evidente. Pero, cuando vemos estos comportamientos demandando privilegios de esta índole, nos parece claro que estamos prisioneros de una pérdida del norte preocupante.  Estamos prisioneros de una escala de valores puesta patas arriba. Y esto, evidentemente, nos preocupa en gran medida, aunque intentemos mitigar esta preocupación  pensando que la sociedad española no está aún concienciada suficientemente de la situación que atravesamos y de la que se nos viene encima. Mientras seamos capaces de admitir o de alguna manera justifiquemos que  se favorezca  a un equipo de futbol y que se le ayude con dinero o prebendas públicas, por mucho Osasuna que sea, cuando vemos que a nuestros nietos se les recorta en enseñanza o que nuestra sanidad pública se deteriora, etc. estaremos confundiendo el tocino con la velocidad. Repito, habremos perdido el norte. Dicho de otra manera, habremos de reconocer que se nos ha ido la olla.
Desde nuestro punto de vista el planteamiento de iva si o no, IRPF no sé cómo, solicitud aplazamiento de deudas para pagar en el transcurso de 75 años por parte de Osasuna es sencillamente patético y se mire como se mire, para nosotros, injustificable.
Al final lo triste del asunto es que eso es también reflejo de una realidad, reflejo de dónde estamos
José Luis Ochoa