lunes, 25 de junio de 2012

UNA SEÑORA ENFERMA Y MALTRATADA

UNA SEÑORA ENFERMA Y MALTRATADA
Hace apenas una semana se celebraron elecciones en Grecia. Pocas veces ha estado Europa tan pendiente del resultado de las elecciones de un país por entender  que del resultado de las mismas podía depender prácticamente nuestro futuro. Uno no lo  entiende así pero, a decir verdad, las influencias de todo tipo sobre la ciudadanía griega en la campaña electoral han sido tremendas y solamente cuando se conocieron los resultados de la elecciones la noche del domingo 17 parecieron respirar tranquilos quienes entendían que si Grecia, de una u otra manera, decidía salir del euro sería el comienzo del fin.
Pero no voy a entretenerme ahora en opinar nada sobre si esto es así o no. Quisiera más bien verter algunas opiniones sobre el análisis de los resultados electorales en Grecia y sobre algunos otros acontecimientos que han acaecido estos últimos días algo más cerca de nosotros. Quisiera opinar desde mi punto de vista puramente democrático por supuesto.
Pues bien el partido ganador en las elecciones griegas fue Nueva Democracia al conseguir el 30% de los votos. El segundo fue Syriza con el 27% de los votos. Dicho así esto es cierto. También es cierto que los posibles votantes para elegir los 300 escaños que componen el parlamento griego eran 9,9 millones. Todo pues normal si no analizásemos nada más. Pero ocurre que al partido ganador, es decir en este caso, la Nueva democracia de Sámaras tiene un bonus de 50 diputados. Es decir que por ser el partido ganador, o dicho de otra manera el partido que más votos de los emitidos ha conseguido le asignan 50 diputados más de los conseguidos con los votos de los ciudadanos. Por otra parte, si tenemos en cuenta que hubo un 62% de participación, quiere decir que votaron aproximadamente unas seis millones ciento cuarenta mil personas. Dicho esto habrá que concluir que el partido ganador lo fue por aproximadamente haber conseguido 1.840.000 votos o lo que es lo mismo el 19% de los posibles votantes.
Pues bien, ese es el juego legal democrático que tiene los griegos y con el que han formado gobierno y que uno espera y desea que les vaya estupendamente. Pero vistos los datos de esta manera tenemos que concluir que las leyes electorales, las normas electorales, etc. serán todo lo legales que se quiera pero constantemente desde nuestro punto de vista observamos que no ayudan precisamente a ensanchar la democracia. Más bien al contrario constantemente la encorsetan.
Lo mismo hemos dicho en más de una ocasión cuando nos hemos referido a las leyes electorales  con las que nos regimos por estos lares. Así nos ocurre que estamos cuasi condenados a un bipartidismo constante, a unas mayorías que a los cuatro meses de haberlas conseguido se esfuman como por arte de magia. Del mismo modo nos vemos abocados con relativa frecuencia a tener gobiernos en minoría y que sencillamente entendemos no es bueno para sumar y afrontar con mayores garantías la gobernabilidad de la ciudadanía con mayor aporte de los ciudadanos o lo que es lo mismo con mayor democracia.
Claro que quienes tienen la posibilidad de cambiarlo no muestran ningún interés en hacerlo y parece como si se repartiesen el poder como si fuese un manojo  de cromos.
Ahora mismo en esta tierra nuestra  la presidenta ha decidido deshacerse de los socios de gobierno y está dispuesta, según parece, a gobernar en minoría con la que está cayendo. No solo eso sino que incluso parece no tiene ninguna intención de someterse a una moción de confianza en el parlamento que, nos guste o no, entendemos ha sido elegido democráticamente. Según leemos en la prensa esta mañana y cito textualmente “ la oposición pide que Barcina se someta a una moción de confianza. La propuesta ha sido apoyada por PSN, NaBai, Bildu e I-E, aunque será una decisión de la presidenta porque no es obligatoria”.
En este momento son multitud de ayuntamientos en Navarra, entre ellos el de mi pueblo, que están gobernando en minoría. Por supuesto que con toda la legalidad del mundo, pero que entendemos  encorsetan la democracia y las aportaciones diferentes y validas también para los ciudadanos. Minorías que en vez de sumar se enrocan en no sé qué planteamientos y al final pensamos que pierde la ciudadanía.
Vemos pues cada día más denostada a esta señora vital para el progreso y el sosiego de los individuos como es la democracia. Nos reforman la constitución sin consultar a la ciudadanía. Huyen de la claridad y de la información cuanto pueden metiéndonos en el cuarto obscuro. Nos intentan vender el sistema como lleno de salud cuando nos comentan e interpretan los resultados electorales. Nos engañan como a niños. Huyen de la participación directa del ciudadano como alma que lleva el diablo. En fin, que está señora está enferma y constantemente maltratada.
En todos y cada uno de nosotros está de alguna manera el medicamento a administrar a esta señora enferma que hoy he dado en llamar democracia. Vamos a intentar no maltratarla no vaya a ser que incluso nosotros mismos nos tengamos que arrepentir del trato que le estamos dando a no mucho tardar. Y esto sí que sería grave para nuestro futuro.
José Luis Ochoa