jueves, 6 de diciembre de 2012

ENGAÑAR, MANIPULAR Y PRIVATIZAR


ENGAÑAR, MANIPULAR Y PRIVATIZAR

Viendo la actuación diaria de quienes ostentan el poder político en los distintos estamentos de esta piel de toro, uno piensa que las reglas por las que se rigen en la actuación diaria son fundamentalmente las de engañar, manipular y privatizar sin ningún tipo de miramiento, interpretando la legalidad, incluso la constitucional, un tanto subjetivamente despreciando la democracia y sin ruborizarse lo más mínimo. Tal vez hoy, día seis de diciembre, tocaría hacer algún comentario sobre esa constitución del 78 que es evidente que con frecuencia ya no responde a las necesidades de la ciudadanía y que con la utilización sesgada que reiteradamente hacen de ella los políticos de turno no sé  si le queda demasiado recorrido. De hecho, hoy mismo, se puede leer repetitivamente en la prensa que la mitad de los ciudadanos ya no cree demasiado en ella lo cual es harto preocupante. Como igualmente preocupante que el 67% del personal esté insatisfecho con el funcionamiento de la democracia.
Y es que aquí y ahora engañar a la ciudadanía constantemente sin ponerse colorados se ha convertido en algo habitual. Como leía esta mañana, aquí comienzan a ponerse colorados cuando dicen la verdad por extraño que parezca.

Hace nada el gobierno de Rajoy decidió en contra de la legalidad asaltar el bolsillo de los pensionistas y negarles la subida de sus pensiones a la que tenían derecho. Y lo hizo sin ruborizarse cuando hace apenas unos meses en su cartel electoral figuraba aquello de “más empleo pensiones seguras”. Lo hizo cuando justo hace un año, concretamente en el mes de noviembre del año pasado en el congreso de los diputados, dirigiéndose creo que al anterior presidente del gobierno, dijo aquello de “usted ha liquidado las pensiones de nuestros mayores. Esto es antidemocrático, es una decisión dictatorial. Usted no tiene ningún derecho a hacerlo. Esto es algo propio de un gobierno autoritario y miedoso y los pensionistas tienen derecho a que alguien los defienda y nosotros lo haremos porque creemos que debemos hacerlo”. Sencillamente para enmarcar pues visto lo visto la parrafada no tiene desperdicio. Yo la verdad,  no esperaba que me defendiese  este señor pero, como pensionista,  pienso que eso es sencillamente engañar. Me siento totalmente engañado. Y esto es algo bastante más grave que un simple cambio de opinión.
Como engañar es en el debate electoral televisado decir “anuncio aquí que yo no voy a congelar las pensiones de los pensionistas y yo voy a cumplir la ley y por tanto no engañaré como hicieron ustedes a los pensionistas en esta legislatura” y luego hacer lo que ha hecho.
Claro que hace cuatro días en similares términos se manifestaba la vicepresidenta cuando afirmaba allá por el mes de septiembre que “las pensiones se ajustarán a la subida del IPC efectivamente” y la Sra. Bañez en el congreso “no vamos a recortar las pensiones señoría”.
Y no digamos nada del IVA cuando el mismo Sr. Rajoy definía al mal gobernante al decir que “la subida del IVA es el sablazo que el mal gobernante le pega a todos sus compatriotas que ya están muy castigados por la crisis”. O cuando el ministro de las economías Sr. Montoro daba “el no más rotundo y firme a la subida del IVA”. Insistimos, decir y prometer esas cosas y luego hacer lo que han hecho es engañar a la ciudadanía.
Y claro esto lo hacen manipulando al personal porque luego, más o menos los mismos protagonistas o sus adláteres, dicen aquello de que lo hacen obligados no por Bruselas sino por la realidad. ¿Porqué realidad? ¿Por la subida del número de parados del mes de noviembre en 74.296 personas alcanzándose la cifra de 4,9 millones? ¿Por la caída de la afiliación a la seguridad social en 205.678 quedando en 16,5 millones?
Pero acaso no es manipular cuando el Sr. Montoro, después de que la amnistía fiscal (sí, porque es una auténtica amnistía fiscal y de un agravio comparativo con el ciudadano que cumple con su obligaciones fiscales imposible de justificar, nos digan lo que nos digan) recaude 1.200 millones, la mitad de lo previsto, afirme “ha valido la pena realmente hacer una operación así en un momento como el que vive España” ¿Desde cuándo cumplir la mitad del objetivo y de aquellas maneras es un éxito? ¿Pero en qué país estamos? ¿Y los que pagamos religiosamente debemos callar?

Sí, Sra. Bañez, usted puede pedir toda la serenidad que quiera a quienes pensamos que se nos ha engañado con el tema de las pensiones pero tenemos todo el derecho del mundo a opinar y a criticar el que no hayan actualizado las pensiones de acuerdo a la desviación de IPC. Tenemos todo el derecho del mundo a sentirnos engañados en estos y en otros muchos temas y tenemos mil y una razones para sentirnos manipulados por las cosas que se están haciendo y por el modo como se están haciendo.
¿Acaso no es manipular cuando estamos hartos de escuchar que no hay más remedio que recortar “salvajemente” para cumplir con el “maldito” déficit y ya están admitiendo que lo de cumplir con el sacrosanto déficit este año ya no? ¿Hasta dónde y hasta cuándo?

¿Y qué decir del Ferrán mimado tanto por Aznar como por el PSOE que tan “sabios” consejos nos daba con aquello de que “aquí lo que hay que hacer es trabajar más y ganar menos”? Dicen que financió con casi 300.000 euros la campaña electoral que llevo a Esperanza Aguirre a la presidencia de Madrid. ¿Acaso eso que ha hecho ese señor no es engañar, manipular y no sé cuantas cosas más?
Aquí lo que está ocurriendo es que tal vez estamos en la etapa más obscura de la democracia. Aquí está ocurriendo que todo el mundo, léase una gran cantidad de gobernantes, vive instalado en el obscurantismo y en el mirar para otro lado.

¿Hasta cuándo van a estar recortando viendo que esas políticas no llevan al objetivo de la recuperación que dicen perseguir? Está claro que no tienen ninguna intención de cambiar esas políticas. Está claro que los recortes y los palos, lo diremos una vez más, se van a seguir dando en la misma estera.

Se van a seguir dando a los mismos ciudadanos y lo van a seguir haciendo obsesionados con privatizar todo lo privatizable. Sanidad, educación, etc. etc. El PP prepara una ley de educación "segregadora,  retrógrada y recentralizadora"
La reforma educativa parece gira hacia la privada concertada donde estudia el 25% de los escolares. Esto quiere decir que si hay preferencia de los padres por la enseñanza concertada, eso estará por encima de la capacidad de las administraciones de primar la gratuidad de la pública.
¿Y qué es sino privatizar el dinero público cuando se le da a los bancos  a espuertas como si “salvar” a la banca fuese prioritario? Se entregan miles de millones para sanearlos y luego se venden por un euro simbólico. ¿Acaso si a uno le va mal su negocio particular por los errores cometidos viene el papá Estado y le da dinero para que salga a flote alegremente? Hoy en día, los banqueros responsables de las quiebras de bancos y cajas, se van por la puerta grande con indemnizaciones millonarias fruto de sus contratos blindados. Aquí, señores políticos, no hay que “salvar” a los bancos, aquí hay que salvar a los ciudadanos garantizándoles sus depósitos y demás.
De momento nos quedamos con la evidencia de que nos engañan, nos manipulan y nos privatizan mientras la respuesta social tal vez no está siendo la adecuada a la magnitud y las características de la situación actual. Situación actual que impregnada de engaños, manipulaciones y privatizaciones está presente  sin duda ninguna en todos los ámbitos del poder político tanto nacional, autonómico, como municipal.
Por eso ya van creciendo las voces que dicen estamos caminando hacia el estallido social. Hacia el fuego, creo que lo decía esta mañana un periodista harto conocido y bloguero diario. Así lo pensamos también nosotros aunque deseamos se actuase antes de otra manera.
No obstante la estrella de la esperanza seguirá siendo nuestra y nos negamos a que nos la arrebaten porque el día que la perdamos entonces sí que estaremos hundidos. Es verdad que, a veces, como los olivos,  las respuestas correctas para que lleguen a ser requieren tiempo, pero también es cierto que este, el tiempo, nos tememos, se está acabando.

José Luis Ochoa