miércoles, 15 de febrero de 2012

DERECHO A SABER

DERECHO A SABER
Acabo de leer, y cito tal cual, “cruce de reproches entre UPN y PSN a cuenta de la transparencia en las empresas públicas”. No sé si tratándonos de gilipollas o de qué, al mismo tiempo el sr Lizarbe se despacha intentando justificar el porqué en su momento se opusieron a publicitar los sueldos de los gerentes de las empresas públicas diciendo que lo hicieron por lealtad a UPN.
Vamos a ver, yo tenía entendido que lo hicieron por que la legislación “exige que los afectados den su consentimiento expreso ya que se trata de datos personales”. Por lo menos esta es la razón que ustedes esgrimieron como gobierno del que forman parte, según la prensa del día 17 12 11. ¿Por qué intentan ahora apuntarse el tanto y subirse al carro de la transparencia? Miren, ¿saben ustedes cual es el motivo por el que han  rechazado la transparencia de estos y otros datos? Muy sencillo: porque no creen en que la base de la democracia es la información a la ciudadanía y la transparencia. Claro, ahora que los servicios jurídicos del gobierno les han dicho que no hay tal, que de datos personales nada, van ustedes y se apuntan al carro de la transparencia.
El tema de la transparencia es simplemente un tema  de democracia pura y dura. Es tema de que deben abandonar de una vez por todas la parcela del secretismo y del obscurantismo en su modo de gobernar. Además, fíjense ustedes, si por ley no hubiese sido posible  publicitar los datos, la solución era muy fácil, cambien la ley. Pero de eso nada dijeron en su momento y ahora cuando se han quedado con las posaderas al aire intentan aparecer como los grandes defensores de la transparencia. Pues que no, que no nos la pegan.
Digámoslo claro y fuerte. EL ciudadano tiene derecho a saber qué pasa con cada uno de sus euros que ustedes como gobierno administran. El contribuyente tiene derecho a conocer el uso y destino de todo dinero público y quien impide de una u otra manera este conocimiento, cuando menos convendrán conmigo en que, no cree en la democracia.
Si, transparencia es lo menos que podemos pedir a quienes nos gobiernan. Transparencia de qué, cómo y cuanto ganan aquellos que están en teoría al servicio de los ciudadanos y que manejan sus dineros. Y esto, que quede claro, deberían hacerlo de manera clara e inteligible para la inmensa mayoría de los ciudadanos.
¿Se podría entender en una empresa privada que el dueño no conociese cuánto ganan sus asalariados, cuánto gana el gerente de su empresa? Entonces ¿cuál  es el motivo de tanto secretismo en la empresa pública? ¿Acaso se creen ustedes los dueños del cotarro cuando simplemente son sus administradores?
Ya vale, no? Transparencia  en todas instancias. Transparencia en los gobiernos. Transparencias en los ayuntamientos, por supuesto. Entendemos que no es de recibo que haya que pedirlo por activa y por pasiva una y mil veces para que un ayuntamiento, un gobierno o una institución pública ponga en conocimiento de los vecinos la situación económica e informe en que se ha gastado sus ingresos. El gobierno, ayuntamiento, etc. que así actúa está claro que déficit económico no sabemos si tendrá, pero lo que si tiene es un déficit democrático de mil puñetas.
El ciudadano pues, tiene derecho a saber qué pasa con sus dineros que vía impuestos aporta al erario público de la mismo modo que tiene derecho a opinar sobre lo que crea oportuno de la manera que crea conveniente aunque sea sobre la sentencia de un alto tribunal, siempre y cuando lo haga dentro de la legalidad. Pero este será tema de otro comentario por mi parte.
José Luis Ochoa